Esto lo escribí con el lado oscuro del corazón.

5 de junio de 2011

Dulce cianuro.

No estoy enamorado... pero estoy a medio camino. Si pienso en ti, entra ese ardor en mi pecho, pero si te tengo enfrente, no puedo hacer más que sonreír. No puedo permitir que descubras lo que siento. No quiero que cambie tu trato hacia mí, porque me encanta: yo te saludo, tú me saludas; yo te toco, tú me tocas;  yo te sonrío, me matas.



Y es que eres lo que busco. Año magnífico de sequía de sentimientos y tan sólo dudas que se resolvieron con la pasión. Y de repente, apareces tú, con tu flequillo recto, tu sonrisa perfecta y tu capacidad de hacer que llore por dentro y te sonría al pasar. Todo por lo imposible que me parece tenerte, y por lo que sufro al esconderlo.

Sólo tú, tan inalcanzable y tan cerca, podías hacerme sentir esto.


Continuaré esta lucha
mientras siga en pie.